
Medio millar
de personas asistió a la concentración silenciosa celebrada
esta mañana a las puertas del Ayuntamiento de Badajoz en
repulsa por el atentado terrorista del pasado sábado en
Francia, según fuentes policiales.
El alcalde
de la capital pacense, Miguel Celdrán, toda la corporación
municipal, el arzobispo de la Archidiócesis Mérida-Badajoz,
Santiago Aracil, representantes de la Diputación de Badajoz
y de UGT, miembros de la Federación Española de Municipios y
Provincia, periodistas, funcionarios y ciudadanos de
Badajoz, asistieron a la concentración para manifestar su
repulsa por el atentado y expresar su solidaridad con los
familiares de las víctimas.
Durante su
manifiesto, el máximo dirigente de la ciudad apuntó que la
ciudad de Badajoz condena "sin paliativos a quienes
organizan y ejecutan los actos violentos, a quienes los
alientan o los justifican y a quienes callan cuando se
llevan a cabo y a quienes miran hacia otro lado".

Asimismo,
Celdrán condenó a "quienes pretenden supuestos fines
políticos a través de medios ilícitos y que atentan
directamente contra la dignidad, la convivencia, la paz, y
los Derechos Humanos". En este sentido, añadió que "todos
estamos llamados a combatirlos con la palabra, la firmeza y
los medios legales, jurídicos y policiales que sean
necesarios".
En este
contexto, subrayó que "la repugnancia que nos sugiere
semejante acto criminal nos obliga a extremar nuestra
condena y a declarar y firmeza que jamás nos callarán y
jamás podrán con todos; porque a todos deberían vencer para
obtener sus propósitos".
Asimismo,
Celdrán manifestó la solidaridad de los allí presentes "con
la familia de la víctima, la Guardia Civil, y las Fuerzas y
Cuerpos de Seguridad del Estado, y destacó "el valor,
generosidad y profesionalidad" de la Guardia Civil.
Para
concluir, Miguel Celdrán exigió de todas las Fuerzas
Policiales y Judiciales "la unidad y el rigor sin fisuras
que requiere y necesita el Estado de Derecho y nuestro
régimen democrático".
En un
encuentro con los medios, la presidenta de la Asociación de
Víctimas del Terrorismo de Extremadura, Maribel Chamizo, dio
las gracias a todos los asistentes, y reconoció que se había
tratado de una de las "manifestaciones más concurridas".
Según dijo, este aumento de la participación se debe en gran
medida "a que la gente está harta de que las víctimas pidan
cosas; no se les haga caso y los resultados sean los de
siempre".
En cuanto a
los familiares de estas dos nuevas víctimas del atentado que
ocurrió el pasado sábado en Francia, Maribel Chamizo señaló
"que es una pena puesto que seguro que las familias han
quedado destrozadas".