Los
concejales del Partido Popular de Extremadura del municipio
de Barcarrota (Badajoz) han anunciado que no asistirán a los
plenos municipales mientras la delegada del Gobierno, Carmen
Pereira, no pone los medios para garantizar su integridad
física.
Esta
medida, que según el PP también adoptarán los de IU, la han
tomado los ediles populares debido a los "graves y
reiterados altercados que se vienen sucediendo en los plenos
municipales".
Aseguran
los populares que a los plenos asisten "grupos de
alborotadores, en sintonía con el alcalde de la localidad",
que "se dedican a amedrentar, coaccionar e insultar a los
concejales de la oposición, con el beneplácito y la
coordinación del presunto responsable municipal".
Así lo
indica el portavoz del PP en el ayuntamiento de Bancarrota,
Alfonso Macías, quien recuerda que el actual alcalde "ya
tuvo que dejar la Alcaldía tras ser condenado en sentencia
firme por cobrar dietas por partida doble y ahora quiere que
los concejales de la oposición también cobremos por partida
doble pero de forma violenta".
Manifiesta
Macias que en el último pleno la concejala María Cándida
Alzás trató de hacer uso de la palabra al inicio de la
sesión, pero el alcalde le negó su intervención "hasta que
se enteró que lo que quería transmitírsele es que
guardásemos un minuto de silencio por la última víctima de
ETA". En este momento --añade el portavoz popular--, "se
apropió de la iniciativa de nuestra concejala y la comunicó
a los asistentes".
Al
finalizar el minuto de silencio --indica Macías-- "los
simpatizantes socialistas comienzan a increpar, como viene
siendo habitual cuando se ven en mayoría, a los concejales
del PP e IU". Ante la petición de la concejala popular de
que el alcalde cumpliera la ley obligando al público a no
alterar el normal desarrollo del pleno, el regidor municipal
"le retiró la palabra y al insistirle ordenó a la policía
municipal su desalojo".
El resto de
los concejales del PP e IU abandonaron el salón "ante la
injusticia cometida, momento en el cual aumentaron los
insultos llegando a temer por nuestra integridad
principalmente el concejal de IU que fue el último en salir.
Esta expulsión no tiene precedentes en Barcarrota", añade el
portavoz municipal.
"El clima
de tensión y agresividad generado por el alcalde socialista
preocupa a los partidos políticos de la oposición que sólo
asistirán a los plenos si tienen garantizada su integridad
física".
Por otro
lado, indicó Macías que en los aproximadamente 15-20 minutos
que permanecieron los ediles populares en el pleno
escucharon "entre otras lindezas un halago por parte del
alcalde al dictador venezolano Hugo Chaves fuertemente
aplaudido por los simpatizantes socialistas".